sábado, enero 16, 2010

LXVII


> crónica de una noche boliviana.
forrado de líneas turquesas y amarillas, el 177 terminaba su recorrido dejándonos a unas siete cuadras. pleno pompeya, paradas de colectivos por todos lados, paredes despintadas, veredas sucias, gente cansada, nunca vi un barrio tan feo; era pobre en todo sentido. el ánimo no estaba para caminar las siete u ocho cuadras desoladas y por arte de magia se nos cruza un taxi. en cinco minutos nos dejó en la puerta de "kory megadisco", le pagamos los diez pesos y nos saludó agregando un "cuidado, que por acá es medio jodido".
bajo del auto, hago un paneo general, remeras negras desteñidas, jeanes cortados, algunas rastas, estampas de capitán américa; si, ya está, mi cuerpo siente la seguridad de siempre otra vez, la fiesta era ahí.
caminamos hasta la vereda, era de noche pero el calor sofocaba como si fuera horario de siesta. mesas con manteles incaicos, cervezas, vasos plásticos, gente tatuada, un paisaje medio extravagante.
entramos al bar, me sentía medio en La Paz y medio la despensa de mi barrio. de fondo sonaban cumbias, en una mesa armada, una familia cenando, contaban los billetes de $2 para terminar de pagar la cuenta; en otra una parejita; y en la última dos hombres en plena borrachera sentimental. compramos una cerveza y salimos otra vez a la vereda, de enfrente se escuchaba a karamelo tocando los primeros temas. el calor seguía igual de sofocante.
otra cerveza, ya no estaba tan fría como la otra, y quedó a medio tomar. cruzamos, entramos, todos bailaban, era una fiesta, me contagiaban las ganas de bailar. más tarde, aparecen en el alto escenario, arrancan el show con el tema menos esperado, ese que ni quería que aparezca en la lista de temas, siguieron varios de esos, hasta que llegó el momento hippie de la noche seguido por un pogo cansador, y nos regalaron canciones hermosas, bailamos, cantamos muy fuerte y saltamos con fuerza. pero no alcanzó, él no estaba, nunca había extrañado tanto a mi barrio, a las canciones viejas y a una persona que ni conozco.